El jueves es mi cumpleaños. ¿Planes? No muchos. Nada de trabajo, ni ordenador, ni Chatty Pitty 😉.
Quizá vaya a la biblioteca a buscar un libro – he oído que Las Siete Hermanas es una buena serie. Mi familia no está en Pineda, pero no importa. Ese día solo quiero hacer lo que me apetezca. Y tal vez el fin de semana tomar algo con mi vecina y unas amigas.
Aun así, estos días pienso mucho en hace dos años.
Porque justo en mi cumpleaños… estaba en una pequeña furgoneta de mudanza, camino a España.
¿Mudarse a España con una empresa de mudanzas? Demasiado caro. Un colega me sugirió alquilar una furgoneta / un camión pequeño, en una empresa de alquiler en los Países Bajos. Pero sinceramente: me daba bastante respeto conducir un vehículo tan grande.
Ese año ya había hecho el trayecto varias veces en coche – pero esto… se sentía más serio.
Mi colega iba a venir conmigo. Todo estaba organizado. Hasta que se enfermó. Por bastante tiempo.
Por suerte, uno de mis primos quiso venir. Acababa de regresar de vacaciones y me preguntó si podíamos salir dos días después. Por supuesto le dije que sí – ya me sentía feliz de que quisiera acompañarme.
Y así fue como, el día de mi cumpleaños, partí rumbo a mi aventura española. No era un simple viaje. Era de verdad: dejar Alkmaar. Dejar mi antigua vida. Y con todas mis cosas, rumbo a Pineda.
Por el camino, él me invitó a una cena deliciosa en un pueblito francés encantador. Sol, vino, buena compañía. Es un día que no olvidaré fácilmente.
Y sí, esa soy yo, conduciendo esa bestia azul 😄
A veces, los nuevos capítulos comienzan el día que menos te lo esperas. O justo el día de tu cumpleaños.