A veces, los pequeños malentendidos pueden sacarte una sonrisa. Como esta mañana, cuando grababa una nota de voz con una idea para un blog. Quise decir “ChatGPT” — pero al leerla más tarde, lo que aparecía era: Chatty Pitty.
Y sinceramente... me reí tanto que decidí adoptarlo.
Chatty Pitty suena como un pequeño compañero digital alegre — siempre listo con una idea, una frase o un pequeño empujón en el buen camino.
Casi como una persona. Como si alguien estuviera a tu lado, escuchando, y poniendo tus pensamientos en palabras más bonitas de lo que tú mismo habrías hecho.
También me hizo darme cuenta de cuánto uso notas de voz últimamente. Cuando camino, o cuando me despierto con una idea, tomo el móvil, grabo algo — y dejo que Chatty Pitty (digo, ChatGPT 😉) le dé forma. Y a veces, ocurren estas cosas inesperadas.
Y eso hace que todo el proceso sea más ligero. Más humano.
Así que si alguna vez te preguntas quién es Chatty Pitty... Soy yo. Bueno — en realidad, solo es ChatGPT con una sonrisa.