Skip to main content

236 escalones

Vida y reflexión | 24 Julio 2025

Pensaba que tenía una condición física razonable.
Pero después de subir esta mañana hasta la casa en Sant Feliu, jadeando... ya no estoy tan segura.

Desde la bahía es todo cuesta arriba.
Ni un tramo llano. Ni una pausa para respirar.

Los conté.
236 escalones.

Con mochila.
Con toalla.
Con mi cuadernito.
Y con una botella de dos litros de agua que acababa de comprar.

Tal vez sea porque en el último año y medio casi no he caminado por zonas con desnivel.
Solo una vez — aquella caminata en grupo.

Sí que camino, eh.
Entre 35 y 50 kilómetros por semana.
Pero siempre en llano.
Siempre.

La última vez que tuve que subir y trepar de verdad fue en esa ruta de tres días con mi prima.
Entre Navidad y Nochevieja.
Por el Camí de Ronda.
Veinte kilómetros al día, con mochila. De Sant Feliu a Begur.
Siguiendo la costa.
Una ruta preciosa.


Ya lo sé: hay que entrenarlo poco a poco.

Hace unos años, en Relleu — en el interior, cerca de Benidorm — también me costó al principio.
Allí no había nada llano. Ni siquiera el pueblo.
Pero después de unos meses, ya subía sin esfuerzo.

¿Será la edad?
Quizás.

También lo noto en los ejercicios:
si dejo de hacerlos, me cuesta más volver al mismo nivel.

¿O será el calor?
Cuando subí esta mañana ya hacía 23 grados.

Sea lo que sea —
he decidido que voy a caminar más por rutas con subidas.

No en pleno verano,
pero quizás otra vez en otoño.

Como antes. A pie hasta Blanes.
O incluso hacia Lloret de Mar.

Quizás ni cuente los escalones la próxima vez.

¿Quieres seguir explorando? Todas las historiasColaboración

Webteam4u España

Sitios web con color, carácter y un toque de mar

Contacto

No dudes en escribirme

Contacto


Derechos de autor © webteam4u.eu